Continuamos con el ciclo de carga que terminará con esta semana que hoy empieza, dando caña y apretandonos las tuercas, como es costumbre.
Los dos días de series de la semana pasada consistieron en miles el martes y quinientos el jueves. Vuelta al redil mediofondero que es nuestro grupo.

Los miles del martes salieron regular tirando a mal. Un día de fuerte viento cambiante que daba unas hostias al salir de la curva que pa'qué contarte. Aún así el resultado fue el que sigue:
3'08''-3'00''-3'06-3'08 - con 4 mins de recuperación. Las series primera y tercer las hicimos por la hierba exterior de la pista y las otras por la calle 1. Tendría que haber corrido más en la última pero, ya digo, entre el viento y un retortijon de barriga que me entró al pasar el 500, bastante tuve con acabar. Finalizamos con un 300 en 44''2

El jueves entrenamos por la mañana. Llegamos y el entrenador nos cuenta el entrenamiento y nos indica un ritmo suicida, 3x3x500 a 1'20 para acabar en 1,15 el que pueda (está jamao, pensamos. A ese ritmo con lo que te tienes que contentar es con terminar entero). Aun así los máquinas del grupo se lo toman en serio y se echan a la pista como si les estuvieran corriendo a gorrazos. Así les fue. Yo, consciente de los troncos que tengo por patas decido salir algo más tranquilo: a 1'27-1'26 el primer grupo y 1'26-1'24 el segundo. Aún así llegué a esa recuperación bastante tostado y cambié el último grupo por un 400 a lo que dieran las piernas que salió en 1'06''

Me cuesta mucho hacer estos entrenamientos de calidad. Sin duda prefiero más volumen a un ritmo más asequible. Ya estoy inscrito para la media marton del Ocejon, por lo que este mes meteré al menos un rodaje de 90 mins a la semana y, si se puede, alguna salida por la sierra.
Tengo una crisis de identidad atlética que no puedo con ella. Es lo que tiene entrenar sin objetivos específicos.

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