Al final no pudo ser. La verdad es que me las prometía demasiado felices. Todo el mundo hablando del circuito favorable, de carrera rápida de marcas rebajadas... que me pensaba yo que iba a ser echar a correr y hacer el tiempo. Nada más lejos.
Como tenía pensado, salí alante, manteniendo las referencias con gente conocidad del circuito universitario y aprovechando lo favorable de los primeros kilómetros. Tanto fué así que pasé el kilómetro 4 en 13'00'' (una barbaridad para lo que yo soy, pero claro, íbamos cuesta abajo), iba bien de fuerzas, incluso llegué a pensar que lo conseguiría y holgadamente...pero ya estaba ahí el kilómetro 5 para decir que ni hostias, que todavía quedaba justo la mitad de la carrera. A partir de ahí el circuito dejaba de bajar y entraba en una zona de glorietas, una sucesión de falsos llanos muy expuestos al viento que pudieron conmigo. La petada, llegando al km 6, debió de escucharse en Alcobendas. Los restantes kilómetros fueron de un sufrimiento agónico, sintiendo la impotencia de saberte vacío, de ver como te pasa la gente y no eres capaz de engancharte a nadie. Llegué a la meta derrotado, sin fuerzas para esprintar siquiera, y parando el reloj en unos 35'20'' que me saben a muy poco.
Es obvio que me equivoqué. Decidí liarme la manta en la cabeza y escudado en eso de que quien no arriesga no gana tomé esa determinación... Pero qué iba a ganar yo hombre, eso le valdrá a los de alante, a los que se juegan el puesto pero a los que aspiramos a bajar de 35...
Como enseñanza me quedo con eso. Siempre me ha ido bien corriendo de menos a más y voy a continuar haciéndolo, pues ahora me quedo con la duda de qué hubiera podido hacer de salir a 3.20-25 y haber llevado un ritmo más uniforme. Pero bueno, ya vendrán más carreras y oportunidades para mejorar.
Como tenía pensado, salí alante, manteniendo las referencias con gente conocidad del circuito universitario y aprovechando lo favorable de los primeros kilómetros. Tanto fué así que pasé el kilómetro 4 en 13'00'' (una barbaridad para lo que yo soy, pero claro, íbamos cuesta abajo), iba bien de fuerzas, incluso llegué a pensar que lo conseguiría y holgadamente...pero ya estaba ahí el kilómetro 5 para decir que ni hostias, que todavía quedaba justo la mitad de la carrera. A partir de ahí el circuito dejaba de bajar y entraba en una zona de glorietas, una sucesión de falsos llanos muy expuestos al viento que pudieron conmigo. La petada, llegando al km 6, debió de escucharse en Alcobendas. Los restantes kilómetros fueron de un sufrimiento agónico, sintiendo la impotencia de saberte vacío, de ver como te pasa la gente y no eres capaz de engancharte a nadie. Llegué a la meta derrotado, sin fuerzas para esprintar siquiera, y parando el reloj en unos 35'20'' que me saben a muy poco.
Es obvio que me equivoqué. Decidí liarme la manta en la cabeza y escudado en eso de que quien no arriesga no gana tomé esa determinación... Pero qué iba a ganar yo hombre, eso le valdrá a los de alante, a los que se juegan el puesto pero a los que aspiramos a bajar de 35...
Como enseñanza me quedo con eso. Siempre me ha ido bien corriendo de menos a más y voy a continuar haciéndolo, pues ahora me quedo con la duda de qué hubiera podido hacer de salir a 3.20-25 y haber llevado un ritmo más uniforme. Pero bueno, ya vendrán más carreras y oportunidades para mejorar.
0 comentarios:
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)